LIMPIEZA

Cómo limpiar las zapatillas sucias de manera sencilla

Lavar nuestro calzado puede generar un dolor de cabeza. En esta nota te enseñamos a hacerlo sin dañarlas.

Redacción BAE

Lavar las zapatillas puede resultar una tarea engorrosa, pero con los pasos correctos y los materiales necesarios, es posible hacerlo sin poner en riesgo su integridad. Ya sea que tu calzado sea de fútbol, running o para el día a día, mantenerlas limpias es fundamental para prolongar su vida útil. A continuación, te ofrecemos una guía paso a paso para lograrlo de manera sencilla.

Antes de comenzar, es recomendable colocar las zapatillas en una horma o llenarlas con hojas de diario arrugadas. Esto evitará que se deformen durante el proceso de limpieza.

1. Uso de un cepillo seco: Iniciá retirando los restos de suciedad acumula en la suela exterior y la parte superior de las zapatillas. Para esta tarea, utiliza un cepillo para zapatillas de cerdas suaves; si no cuentas con uno, un cepillo de dientes limpio sirve como alternativa.

2. Preparar una solución de limpieza suave: Mezclá agua tibia con una pequeña cantidad de detergente suave o lavaplatos. Para las zapatillas blancas o de colores claros, opta por una pasta limpiadora efectiva que se prepare con bicarbonato sódico y agua en partes iguales. Es crucial diluir bien el detergente en el agua, ya que una solución demasiado concentrada puede afectar los colores y materiales de las zapatillas.

3. Lavar los cordones a mano: Retirá los cordones de las zapatillas y aplica la solución de limpieza. Frote suavemente con las manos, enjuágales y sécales utilizando un paño suave.

4. Lavar las suelas: Con la solución preparada, aplicá en un cepillo de cerdas suaves o un cepillo de dientes limpio. Limpia minuciosamente la suela exterior y la mediasuela. Si las plantillas son removibles, también deben limpiarse con la solución. Asegúrate de que se sequen antes de volver a colocarlas.

5. Lavar y secar las partes superiores: Utilizá la solución y un cepillo suave o un paño húmedo para limpiar las partes superiores. Frota con suavidad para evitar dañar los materiales. Después de limpiar, utiliza una toalla seca de microfibra para eliminar cualquier residuo de suciedad y jabón. Este proceso puede necesitar repetición en caso de que persista la suciedad.

6. Secar al aire: Es fundamental dejar que las zapatillas se sequen al aire y a temperatura ambiente. Este proceso puede tardar al menos ocho horas, por lo que es recomendable no usarlas antes de este tiempo.

Para materiales específicos como la piel, el ante o tejidos como la malla Knit, se requieren cuidados adicionales. Las zapatillas de piel deben limpiarse con frecuencia; además del cepillo y la solución de lavado, se puede utilizar un borrador de limpieza doméstica o acondicionador para pieles. En el caso del ante, es fundamental limpiar en la dirección del material y utilizar goma especialista o paños humedecidos en vinagre blanco para manchas específicas. Finalmente, para zapatillas de tejido Knit, se debe aplicar una solución suave sin productos químicos abrasivos, evitando el uso de la secadora para no dañarlas.

La atención regular a estos detalles no solo mantendrá tus zapatillas limpias, sino que también prolongará su durabilidad.

 

 

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